lunes, 29 de marzo de 2010
Alto Rendimiento en el Desempeño Organizacional
viernes, 26 de febrero de 2010
Las emociones y sus efectos en el trabajo
¿Cómo inciden las emociones en la efectividad de nuestra tarea? ¿Cómo surgen? y ¿cuáles son las respuestas más favorables?
Etiquetas de Technorati: inteligencia emocional,confianza,efectividad,eficacia,trabajo,alto rendimiento,consciencia,conciencia,conciente,emociones,consciente,espiritual,bienestar
martes, 9 de febrero de 2010
¿Cuáles son tus verdaderas prioridades en los tiempos de cambio?
Los cambios se están acelerando y cada vez hay menos certeza acerca de las prioridades profesionales y personales. Nos interésa mucho tu punto de vista:
Muchas gracias por tu participación!
viernes, 11 de diciembre de 2009
Reflexiones sobre el Progreso y la Evolución como propósitos de nuestro Trabajo
- Progreso sustentable
- Libertad responsable
- Consumo eficiente
- Conciencia Colectiva
martes, 13 de octubre de 2009
Las crisis económicas y la condición humana
El mes pasado en la versión on-line de La Nación se publicó una nota con el siguiente título:
Greenspan: "Una nueva crisis es inevitable".
"Cuando atraviesan períodos largos de prosperidad, los seres humanos tienen una capacidad insaciable de suponer que eso continuará", dijo el ex jefe de la Fed (Reserva Federal de los EEUU); "Eso siempre deriva en excesos especulativos". Asimismo conversando en Londres a través de la BBC agregó:
“Otra crisis financiera global es inevitable porque la naturaleza humana siempre deriva en "excesos especulativos" durante un período de prosperidad sostenida” o –añadimos- durante un período inverso de austeridad forzada.
Las afirmaciones entre comillas surgen de un ex funcionario que dimitió como responsable de la Fed luego de 18 años, período que incluye la etapa de 1991 a 2001 como uno de los ciclos de crecimiento económico sin interrupciones más largos en la historia moderna de EEUU.
Su trayectoria recientemente fue cuestionada y algunos analistas económicos notaron que fue durante la gestión de Greenspan en la Fed que se sembraron las semillas del crédito flexible y la burbuja inmobiliaria que contribuyeron a la crisis financiera que, según se entiende, está llegando a su fin.
Greenspan, quien defendió varias veces su actuación, dijo que todas las crisis financieras son diferentes, pero que tienen una fuente fundamental.
Los seres humanos "empiezan a asumir excesos especulativos, con las consecuencias que han marcado la historia del planeta básicamente desde el comienzo del siglo 18 y en el siglo 19", dijo y luego agregó "Es la naturaleza humana: a menos que alguien pueda encontrar la forma de cambiar la naturaleza humana, tendremos otra crisis".
Es a partir de estas conclusiones que nos parece conducente aportar la mirada que sostenemos desde Metainteligencia. Nos preguntamos pues:
¿La especulación que deriva en exceso es consecuencia de la naturaleza humana? ¿Se requiere cambiar la naturaleza humana?
Nuestra respuesta a ambos interrogantes es negativa.
Entendemos que la especulación es la resultante de un paradigma (modelo de interpretación de la realidad) que se fundamenta en la emocionalidad del miedo o en el sentimiento asociado: el temor.
Buscamos fundamentar porqué el miedo, el deseo y la especulación nos confunden acerca de nuestra naturaleza humana.
Los seres humanos especulamos y ello es debido a diversos tipos de temores, uno se hace más presente en la especulación financiera. Es el temor a no poder deducir o conocer lo que ocurrirá en el futuro y se lo conoce como incertidumbre. La incertidumbre no permite anticipar si ganaremos o perderemos y esto produce temor. El no saber qué ocurrirá y el desconocimiento de lo que podría ocurrir, generan interpretaciones que nos atemorizan por la dificultad en deducir un resultado que consideremos positivo.
Surge así el deseo de reducir la incertidumbre y con el será creciente la especulación. A mayor deseo por conocer el resultado de manera anticipada, a mayor deseo por reducir los riesgos o las pérdidas, mayor será la especulación. El sentido común nos dice que si hemos logrado satisfacer el deseo de conocer el rumbo de los acontecimientos, reduciendo así la incertidumbre, los temores tenderán a desaparecer.
Estos procesos se manifiestan particularmente en las cuestiones económicas y financieras ya que hoy por hoy son interpretadas como las que “aseguran el porvenir de las personas”. Se afirma consciente o inconscientemente el siguiente pensamiento: “Tener es existir”. Culturalmente se interpreta que tener es un modo idóneo para sobrevivir.
Si la mayoría de las personas interpretamos que nuestra existencia es dependiente de los bienes económicos y financieros, estos se transforman en bienes preciados y al mismo tiempo, en bienes escasos.
En este medio de cultivo es indispensable especular para “estar entre los ganadores” dejando de lado, ignorando, quien o quienes son los perdedores. De este modo se extienden dichas prácticas hasta la próxima “crisis”, momento en el cuál la especulación “es recortada”, se le quita de -alguna manera- al especulador parte de su acumulación hasta el inicio de un nuevo ciclo. Muchos otros –los que perdieron- no tienen “lo que recortarles” y simplemente padecen.
Cuando a través de la especulación ganamos, sentimos que hemos arribado a un puerto cercano a la felicidad y cuando perdemos sentimos que nos hemos alejado de aquel “puerto feliz”. El “deseo” de retornar se convierte nuevamente en un objetivo.
El deseo por ganar para tener y la especulación asociada encarnan lo que se conoce como sentirnos realizados y felices. Esta es una identificación falsa entre lo que somos y lo que tenemos u obtenemos.
Al mismo tiempo que se promueve e incentiva esta cultura “de tener” también experimentamos la transitoriedad de dicho “tener”. Conocemos que todas “las formas”, en particular las materiales y emocionales son efímeras.
Conocemos que el dinero es “circulante” que se gana, se pierde, se gasta, se devalúa. Conocemos que “las cosas” sean autos, ropas, casas, etc se deterioran, pasan de moda, se requiere renovarlas o cambiarlas. Es decir, todas las formas materiales, emocionales y aún la mayoría de las formas de pensar son efímeras y cambian, se modifican, con el paso del tiempo.
Como cuerpos físicos, es decir como formas materiales, también somos transitorios y efímeros. Sabemos que la muerte física está representada como una “forma que desaparece”, un cuerpo que se descompone.
Sin embargo, aún cuando el cuerpo físico experimente en la muerte una transformación de “su forma”, un cambio de estado, no por ello dicho cambio representa la muerte de lo que somos.
De a poco podemos acceder al origen de nuestra especulación esencial.
La especulación es un derivado del temor que surge cuando: desconocemos quiénes somos y por lo tanto desconocemos la verdad de nuestra naturaleza.
Es tiempo de reconsideración. Se requiere redescubrir quien en verdad somos.
Se revelará de este modo el origen de todas las especulaciones. Se conocerá hasta la razón de la mayoría de las maldades humanas: la inconsciencia acerca de quiénes somos.
Se revelará La verdadera naturaleza humana.
Cuando ello ocurra abandonaremos la ambición (deriva de la especulación) para acentuarnos en la contribución. Esta, es deriva de la Plenitud que proviene de nuestra Grandeza Humana.
Grandeza para contribuir, dar, aportar. Para ello se requiere primero descubrir la riqueza que existe en cada uno.
¡La Riqueza o Grandeza que convierte los actos Humanos en Plenos de Humanidad!
Desde Metainteligencia no promovemos una Humanidad Económica o empequeñecida sino que motivamos una Humanidad Humanizada Económicamente. Humanidad engrandecida por la capacidad de generar recursos suficientes que satisfagan las necesidades humanas, reemplazando la especulación que busca la satisfacción permanente de deseos que son inviables a todos.
Promovemos seres humanos que desarrollan su potencial consciente, sin especulación, manifestando lo que son, dando a conocer su identidad verdadera, compartiendo y complementando la plena diversidad.
Seres humanos con significado que se corporiza en el coraje de Ser quienes en verdad son.
El Ser en el Hacer promueve la economía de la realización humana sin especulación.
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lunes, 10 de agosto de 2009
Metainteligencia: ¿Espiritualidad en los Negocios?
publicación en Ciudad.com:
¿Cuáles son los factores que maximizan la riqueza en las personas y en las organizaciones? Aquí, algunas claves para identificarlas.
Las organizaciones del trabajo se definen como: "Un conjunto de personas que interactúan para obtener resultados", de acuerdo con esta definición en la calidad de dichas interacciones o conversaciones se define la calidad de los resultados que dicha organización obtiene. Aspecto también conocido como "el aporte de valor que dicha organización genera".
¿Por qué entonces es importante tener en cuenta la espiritualidad aplicada a los negocios? "Porque el desempeño de las personas está íntimamente relacionado con el sentido de su aporte. Es decir, la forma en que cada uno se realiza como persona en lo que hace diariamente. Es así como se puede entender la diferencia entre "tener un empleo" o "realizar un trabajo". Sólo el desarrollo integral de todas nuestras inteligencias y en particular "la menos utilizada" pero la "más importante", es decir, la Inteligencia Espiritual nos puede elevar de manera que personas simples, sencillas, ordinarias lleven a cabo actos que se convierten en extraordinarios, es decir, plenos de humanidad", explica el ingeniero Guillermo Abel Rodríguez , con una Maestría en Coaching Organizacional.
Para el ingeniero, la Humanidad se puede medir por el nivel de compromiso, creatividad, confianza, etc, "Es un modo de Ser que contagia y promueve el hecho de abandonar el 'tener que trabajar' y salir de la obligación, para pasar a la cultura de 'querer lo que hago en mi trabajo', esto se conoce como Auto motivación", aclara Rodríguez, quien ya lleva más de 35 años de experiencia brindando workshops, capacitaciones y talleres dinámicos en empresas, procesos de consultoría, charlas a la comunidad y Coaching (entrenamiento) a personas y equipos de trabajo, identificando y removiendo los obstáculos de manera que éstos puedan alcanzar su máximo rendimiento.
Este análisis permite observar la importancia central que representa el Capital Humano (CH) en el desempeño de toda organización. "Desde Metainteligencia definimos dicho capital a través de la fórmula
CH (Capital Humano) = (Competencias + Compromiso) X Conciencia.
Cuando los clientes aceptan este enfoque se produce un cambio de paradigma. Se abandona la cultura de carencia o de recursos escasos para apreciar la abundancia en la que todos podemos desempeñarnos. Esto implica una transformación personal y organizacional que maximiza la generación de riqueza abarcativa. Se cambia la cultura del miedo por el entusiasmo, la ambición por la contribución, del mirar hacia fuera por el comenzar a valorar y reconocer el potencial propio. Este procedimiento eleva el nivel de Conciencia que es factor de Multiplicación del Capital Humano", sostiene el especialista.
Rodríguez recuerda que en sus comienzos como empresario pasó un largo tiempo considerando que su esfuerzo era válido si obtenía dinero, es decir, si producía utilidades. "Con el tiempo descubrí que ganar sólo dinero puede ser una forma de sentirse pobre humanamente. Sólo cuando reconocí, por medio de la Inteligencia Espiritual, cuál era la función que podía desempeñar al reconocer la riqueza subyacente en todo ser humano y cómo dicha riqueza me complementaba y enriquecía comprendí, cuál era el verdadero valor del trabajo, en este sentido recuerdo una frase movilizante del poeta Jalil Gibran: 'El trabajo es el Amor hecho visible'", reflexiona el ingeniero , autor del libro "Liderazgo y Espiritualidad, la eficacia esencial".
Las competencias humanas para cada función no admiten hoy en día discusión, cada cargo requiere de competencias técnicas y de competencias genéricas, con las primeras desarrollamos habilidades específicas para la tarea a desempeñar, en cambio con las competencias genéricas se busca desarrollar la capacidad de interactuar potenciando las capacidades individuales en el trabajo en equipo, el foco en el cliente interno/externo. "Sin embargo, tenemos que tener en cuenta que la conciencia se manifiesta con el desarrollo de la Inteligencia Espiritual, es esta inteligencia la que nos permite acceder al conocimiento no conceptual, a la sabiduría, es decir, al conocimiento que está más allá de la mente. Nace así la motivación Trascendente, es sólo este tipo de motivación la que logra que seres ordinarios alcancen resultados extraordinarios", explica el especialista.
Para Rodríguez, la Conciencia es fuente de quietud, de inteligencia universal que sólo es posible manifestar a través del ser humano. "Todos los seres humanos tenemos acceso a esta dimensión. La Conciencia es el espacio donde los seres humanos alcanzamos el estado de realización que nos lleva a convertir los actos humanos en plenos de humanidad. Se requiere para ello un regreso para descubrir lo que Soy. Un reencuentro con el Ser que soy. Es Ser en el Hacer", concluye.
Para quienes deseen obtener más información sobre la Metainteligencia, pueden visitar:
www.metainteligencia.com
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lunes, 3 de agosto de 2009
TENER O SER - ¿Cómo define la sociedad la identidad individual?
¿Cuál es el precio que se paga para obtenerla?
Desde Metainteligencia consideramos la respuesta a estas preguntas como relevantes a la hora de evaluar cuál es la calidad de vida por la que estás trabajando o cuál es el bienestar que impregnas en lo que haces a diario.
Ensayemos algunas probables respuestas a través de las siguientes reflexiones:
Los seres humanos en el siglo XXI nos encontramos realizando esfuerzos denodados para confirmar el sentido de lo que somos a través del Tener. La sociedad nacional y global afirma que alcanzarás cierto grado de realización a medida que cumplas los “sueños” y obtengas aquello que deseas tener o que se configura como apropiado a tu nivel socio económico. Si alcanzas ciertas metas o si obtienes aquellos bienes que te propones o proponen sentirás cierto grado de felicidad, podríamos decir resumiendo: te sentirás bien.
Si en cambio no alcanzas o no logras los bienes o metas te sentirás mal.
Lo que sentimos, es decir nuestros sentimientos, aquello que experimentamos como indicadores de lo que nos satisface o no nos satisface, se moverán de un extremo al otro.
Se moverán desde el andarivel del bienestar al andarivel de la frustración. Una suerte de cambio casi constante a través de la pista de atletismo que será un correlato dependiente con el éxito que “tenemos u obtenemos”. Tener u obtener alguna “forma” material, emocional o de pensamiento se puede transformar en confirmación, en validación para aquello que creemos ser.
Nuestra autoestima, es decir nuestra propia validación, aquello que confirma lo que somos o al menos la imagen de lo que imaginamos que somos, queda sujeta a la capacidad de obtener o tener.
Es relativamente simple de comprender que en un mundo de cambios tan acelerados todas las “formas” materiales, emocionales y de pensamiento se vuelven obsoletas con marcada rapidez. De este modo el mundo de las “formas” es claramente transitorio y de esta manera nos encontraremos en poco tiempo buscando nuestra identidad en alguna nueva forma, la mayoría de las veces con bastante ansiedad (estrés) y algunas de las veces con angustia.
Desde nuestra observación consideramos el estado de felicidad al que todo ser humano aspira como superior cuando en su cometido anhelamos la Paz. En este sentido redefinimos la aspiración a la felicidad como una resultante de la Paz vivida en nosotros y practicada con los otros. La Paz es en primer término Paz Interior.
La Paz Interior sólo puede surgir de la convicción que los actos que realizo, el estado en que vivo responde a lo que en verdad soy. Es allí cuando la autoestima, la auto valoración, es decir el juicio que realizamos de nosotros mismos, se transforma en aceptación, en amor a si mismo. Surge la verdadera Paz. Se traduce en reconocer y valorar el Ser único e irrepetible que Soy.
En este nuevo anclaje lo que hacemos, obtenemos o logramos adquiere un valor diferenciado. No se define en ello lo que somos. Lo que somos es decir el Ser, no busca obtener haciendo, sino que anhela impregnar el hacer.
Es sólo bajo estas circunstancias cuando decidimos modificar “lo que tengo que hacer” o “lo que me conviene hacer” eligiendo: Querer lo que hago!!!
Guillermo Rodriguez


